TORRE ICONO

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Un tradicional y noble barrio asunceno, donde se han instalado  a lo largo del tiempo embajadas, centros culturales, organismos diplomáticos e instituciones educativas de prestigio, y al que se han  incorporado restaurantes, cafés, bares, galerías, boutiques, clínicas cosmetológicas y estéticas, al igual que oficinas y edificios de departamentos, resulta el marco adecuado para una propuesta que sustenta sus conceptos en la realidad dinámica del hombre emergente de los nuevos  tiempos de cambios de paradigmas.-

Icono, de 140 mts. De altura, es la torre más alta del Paraguay, y su emblemática imagen se ha convertido en un hito referencial de la ciudad.

El volumen esbelto y con aristas liberadas, queda definido por planos rojos que otorgan al edificio su imagen de levedad, que contrasta con el paisaje macizo de los edificios que conforman el skyline asunceno.

La propuesta de funcionalidad dinámica y servicios descentralizados, resueltos en una planta libre total sin condicionamientos de ubicación ni para instalaciones de baños y cocinas, proponen una nueva forma de confort e intimidad, abierta a la interpretación de sus habitantes.

La concepción de flexibilidad y singularidad apoyada en la liberación del espacio, la incorporación de la tecnología de punta a la vida diaria, y la descentralización de los servicios del área de la vivienda, conforman el eje conceptual en que se desarrolla el diseño.

El edificio resume estos valores conjugándolos con el aprovechamiento de las mejores vistas de la ciudad, el río y el horizonte verde característico de nuestro país.

Su arquitectura, liberada de preconceptos estilísticos asume con delicada geometría la naturaleza de sus proporciones. Su perfil, solo legible íntegramente a la distancia articula con sensibilidad llenos y vacíos, liberando los vértices para no sumarse a la profusión de volúmenes que conforman el horizonte alto de Asunción.

Los planos rojos contrastan con el paisaje verde característico, que siempre acompañará su imagen percibida desde la distancia.

Esta solución formal es también estructural. En realidad, son pantallas de hormigón de alta resistencia calculadas para soportar vientos de 180 kms por hora, y sismos de intensidad.

La solicitud estructural se incorpora al diseño con naturalidad, y las soluciones tecnológicas y de instalaciones permiten la misma flexibilidad futura que tienen los espacios, para actualizarla o modificarla manteniendo los sistemas a la vanguardia.

La conquista de la altura, más allá de la racionalización del suelo, la búsqueda protagonismo o singularidad, encuentra su razón fundamental en la sentencia de Isak Dinesen:

“El mundo ha sido hecho para ser visto desde arriba.”