Altos de Francia

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El edificio de viviendas se constituye en el primero implantado sobre Stma. Trinidad, en una zona residencial liberada a los edificios en altura, dentro de la política de densificación de la capital.

Con sus voladizos escalonados siguiendo un orden no aparente, y sus espacios en sombra, se difumina los límites entre volumen y entorno, integrándose con naturalidad al paisaje verde del noble barrio de Trinidad.

Los departamentos de gran superficie y su materialidad resumida en estructura de hormigón y vidrios, se complementa con cerramientos de color terroso, consiguiendo con está síntesis de elementos la preeminencia del espacio sobre las formas, lo que como corolario ha posicionado a sus departamentos entre los más exclusivos de la ciudad.

El retiro del edificio consigue mantener la línea de árboles de mangos preexistentes, filtrando vientos dominantes y el ruido de la avenida. Así, el estacionamiento resuelto en semi subsuelo, mimetizado por la elevación de medio nivel de los sectores públicos, no ocupa toda la superficie del terreno dejándose una franja muy importante de suelo absorbente al frente.

Los planos horizontales sueltos, y la prevalecencia de las sombras sobre las formas, presentan otro camino de definición arquitectónica, más allá de los esfuerzos cosméticos de búsquedas estetizadas.