El arte como un lugar paralelo a la realidad

87

Jonatan Marcelo Fernández Giménez un artista que llega a Asunción desde Caacupé, su interés artístico surgió en su infancia al descubrir la variedad de imágenes en las enciclopedias, revistas y libros.

La creatividad acompañada de la formación se refleja en el arte.

En el colegio optó por el bachillerato en arte, así afianzo sus pasos para acercarse más a su lado artístico, su práctica comenzó con la escritura, pero sus gustos lo llevaron a las artes visuales.

Las técnicas de expresión que utiliza se basan en la pintura, el dibujo, el grabado y experimentaciones con video.

Últimamente realizo trabajos enfocado al espacio, obrasde gran formato con esculturas blandas y grabados, sin dejar de lado el dibujo.

En la pintura de cuadros utiliza lienzos y en otros trabajos emplea material reciclado fácil de adquiriren las calles, sus esculturas blandas se forman con el calor en el plástico y dan cuerpo a su arte.

 

Como el artífice que lo influyódestacóal pintor neerlandés Jheronimus Bosch (El Bosco) y su obra “El jardín de las delicias”, una pintura contemporánea en forma de tríptico.

Su formación como artista autodidacta, es complementada con laLicenciatura en Educación Artística, además de participar en varios talleres de arte dictados por profesionales del ámbito.

Taller de grabado dictado por Marcos Benítez, seminario de arte y críticacon Lía Colombino y Damián Cabrera, entre otros.

En las primeras pinturas de Fernández, se aprecia la influencia carnal y pasional de la pintura de “El Bosco”,hoy día se inspira en suvegetación con espacios amplios.

Exposiciones artísticas

Desde el 2012 realizo exposiciones individuales en Caacupé,también sepresentó en la primeraBienal de Asunción en la que exponen artistas nacionales e internacionales.

Fue parte del proyecto invernadero en el Centro Cultural Juan de Salazar, el plan constaba de un proceso investigativo y la formación teórica de los artistas, el proyecto duro casi 2 años y culminó con una exposición colectiva, además de realizar otras exposiciones individuales.

Su visión del arte

“El artista se abraza a esta vocación y debe resistir al cambio social, vivimos en un mundo de imágenes y el trabajo artístico es algo positivo para generar cambios.”

Crear arte es una manera el de escapar de la realidad, lo cotidiano y de la rutina. Un lugar de hacer, decir y expresar ideas, es decir, conocerse y materializarlo en el arte con diferentes técnicas.

 

La curadora de arte Sandra Dinnendahl López criticó las obras expuestas de Fernández en el Juan de Salazar con su arte en vitrina a la que denominó “breves historias e histerias”.

En la crítica menciona los retratos del joven artista, se aprecia Monjas, vírgenes, santos y mariscales, en una mirada inicial y superficial de las pinturas sus obras exaltan el escándalo y el sensacionalismo.

Con este contexto de la historia personal del artista es fácil entender el interés casi obsesivo en representar figuras eclesiásticas y de autoridad en situaciones irreverentes, eróticas, psicodélicas, kitsch y kawaii.

“En sus pinturas vemos falos disfrazados de bananas, chupetines, paletas y botellas de cerveza. Además, vemos iconos del Pride (arcos iris, un unicornio, corazones) y figuras neoclásicas davidescas.”

Sandra Dinnendahl López.

 

La paleta es llamativa, mezclando poco los pigmentos, usándolos en varias ocasiones puros. Los fondos son ausentes de objetos.

Los sujetos y objetos de las pinturas están representadas casi siempre en primer plano, en dos dimensiones, a veces en cortes cinematográficos o como figuras cómic. Son arquetipos, no personajes completos.

No contienen narrativas propias fuera del rol que le da el artista, considerando el velo soft core (la sensualidad de manera implícita), semi-opaco a traslúcido, a través del cual accedemos placeres prohibidos.

Con el contexto necesario es posible profundizar en estas llamativas y sensuales imágenes, empatizando con el artista de la misma manera que él se identifica con sus monjas, vírgenes, santos y mariscales.