El aeropuerto de Singapur inaugura la cascada interior más alta del mundo

205

Changi, elegido el mejor del mundo en varias oportunidades, estrena nueva atracción con una magnífica obra arquitectónica.

 

El Aeropuerto Internacional de Changi, en Singapur, no solo es considerado el mejor del mundo por su nivel de servicio y entretenimiento a los pasajeros sino que ahora también será reconocido por tener la cascada más alta del mundo colocada en el interior de un edificio. Esto es producto de la ampliación de la terminal de Jewel Changi Airport, que viene a innovar en la construcción de aeropuertos a través de una revolucionaria oferta hotelera y entretenimiento.

En realidad, todo ya está listo para la inauguración oficial: la cascada Rain Vortex está dentro del nuevo edificio de usos mixtos, tiene una altura de 40 metros y cruza los siete niveles de la gran estructura.

El complejo fue diseñado por el reconocido estudio de arquitectura Safdie Architects como un punto de tránsito de viajeros y visitantes que se mueven hacia las tres terminales del aeropuerto, explica la página web del estudio.

El cuerpo de agua de la cascada se ilumina por las noches y reproduce diversas formas animadas proyectadas en ella para ofrecer un espectáculo visual a los visitantes del complejo, de acuerdo a lo explicado por el sitio oficial de Jewel Changi Airport.

Servicios y mucho más

Jewel Changi cuenta también con un invernadero, un hotel Yotel Air, 280 negocios y restaurantes, y el parque Canopy Park de 14.000 metros cuadrados de jardines y atracciones como puentes, miradores, un laberinto de espejos y otro de matorrales.

El proyecto, con una inversión estimada de 1.250 millones de dólares, buscó «reimaginar el centro de un aeropuerto como una de las mayores atracciones», detalla el estudio de arquitectura encargado de la gran renovación.

La fachada de Jewel está elaborada con paneles de vidrio de 16 milímetros para absorber el ruido provocado por los aviones, mientras que éstos están diseñados para que no genere ningún reflejo de distracción para los pilotos.

Este vidrio está diseñado para optimizar la entrada de luz natural al complejo y evitar el sobrecalentamiento al interior para brindar una temperatura óptima a los usuarios y a las plantas.

El edificio está conectado a los sistemas de transporte de la ciudad y lleva directamente a la terminal 1 del aeropuerto, mientras que para las terminales 2 y 3 se llega a través de puentes peatonales de cristal.

«La cúpula inversa crea un nuevo tipo de experiencia espacial, un vasto jardín con iluminación natural, combinado con siete niveles de compras e instalaciones aeroportuarias», dijo Moshe Safdie, fundador y director de Safdie Architects.

Por último, el techo de la magnífica obra está compuesto por una cubierta de rejilla y es soportado por 14 columnas en forma de árbol y una viga angular.

Fuente: Clarin ARQ