EDIFICIO CASAMIA

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BAUEN – ARQ. ALDO CRISTALDO
ASUNCIÓN – PARAGUAY

El Edificio Casamia se implanta en el barrio San Jorge de Asunción, en una zona de intenso crecimiento y desarrollo, tanto en el aspecto corporativo como residencial. Aun así, el edificio se encuentra en un entorno calmo, rodeado de viviendas tradicionales, próximo a grandes áreas verdes.

El edificio se distribuye en 7 niveles, en un terreno de 720m2. La planta baja es dedicada casi exclusivamente al estacionamiento, utilizando elevadores mecánicos de vehículos buscando maximizar el aprovechamiento de la superficie de la planta. Además de ello, contiene una amplia recepción con un acceso jerarquizado y espacios técnicos (transformador, generador, bombas de agua y del sistema hidráulico de prevención de incendios).

Luego se plantean 5 niveles de plantas tipo, cada una con 4 departamentos de 118m2 cada uno, de 2 o 3 dormitorios. El diseño de los departamentos enfatiza la espacialidad de las áreas sociales donde la sala y el comedor se encuentran integrados pero claramente definidos de forma independiente; los espacios son amplios, con altura libre de tres metros, e integrados visualmente al exterior a través del balcón. Se busca dar calidad a los espacios dedicados a compartir la vida familiar y social.

En las áreas de circulación de cada nivel, grandes tragaluces proveen iluminación natural y a su vez permite una conexión visual vertical en el edificio, generando amplitud, además de espacios confortables y ventilados.

El último nivel está dedicado a las áreas comunes, dominado por una terraza social, provista con piscina, espacios cubiertos con pérgolas y un amplio salón multiuso. Los espacios abiertos a su vez se vuelcan a las visuales del entorno; desde allí se disfruta del nuevo Skyline de Asunción, enmarcado de forma contundente con el atardecer y armonizado por las grandes áreas verdes que rodean al edificio.

Proyectualmente, se decide priorizar estas visuales, otorgando a la fachada principal grandes ventanales que permiten disfrutar del paisaje, y a su vez resolviendo el problema del exceso de luz y calor hacia la fachada principal (noroeste) con volúmenes de planos inclinados que generan voladizos y sombras sobre las aberturas de la fachada. Dichos volúmenes flanquean su vez a los balcones de los departamentos, espacios abiertos conectados al exterior, pero protegidos de la luz solar directa la mayor parte del día.

El diseño de la fachada es modular, intercalando superficies de ladrillos visto con los volúmenes de planos inclinados construidos en placas cementicias. La volumetría y el uso de materiales dan personalidad al proyecto que se implanta de forma singular en un entorno tradicional.

El uso de materiales es sincero, generando contrastes entre las superficies y texturas: hormigón a la vista, mallas metálicas, paneles de placas cementicias, ladrillos vistos y vidrios se encuentran y yuxtaponen, consiguiendo contrastes con luces y sombras van mutando a lo largo del día.