Asunción, y la libertad de diseñar su futuro.

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ARQ. – JESÚS PEREIRA
POR LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE ASUNCIÓN

(Estas páginas no están dedicadas a especialistas, sino al gran público, a los millares
“de ciudadanos de a pie”, que son la gran mayoría y los directamente interesados en lo que podrá acaecer sobre la Tierra en los próximos cincuenta años). Extraído de “El segundo planeta”. U.Colombo y G.Turani. P-3.

Todas las ciudades del mundo son un pedazo de naturaleza modificada por el hombre. Partiendo de esta premisa, sin excepción que confirme la regla, evocamos al urbanista Edmund Bacon, que en su libro Design of cities había planteado “la ciudad como un acto de voluntad”, puesto que la modificación de un pedazo de la naturaleza no es el resultado del azar, sino de un profundo acto de voluntad del hombre en transformar su medio.

La mayoría de las ciudades fundadas por el Reino de España durante el periodo colonial respondían a una clara voluntad de exploración, explotación y conquista del territorio. La ubicación de la Madre de Ciudades con respecto a las vías de acceso fluvial es por ende el resultado de dicha voluntad. Pero hoy en día, ¿a qué voluntad responde el diseño de Asunción? ¿Existe un plan urbanístico en la ciudad que regule el mercado? ¿O es el mercado el que regula cualquier plan urbanístico?

Tomando prestado el término “reificación” que la R.A.E. define como “acción y efecto de cosificar”, es decir, volver tangible ideas y conceptos en una resultante tectónica. Una ciudad es la reificación de aquello que motiva su propia existencia; la vida comunitaria. La vida “urbana” comunitaria, y es en la palabra urbanidad donde radica la esencia de una ciudad y del diseño urbano.

Henri Lefebvre, filósofo y sociólogo francés, en su obra, Le Droit à la ville, habla precisamente de ello que reza el título del “derecho a la ciudad”, en el caso de su libro Du rural à l’urbain, retrata la gran migración y la concepción de la transición de lo rural a lo urbano y finalmente en La Révolution urbaine expone las hipótesis de que “la sociedad ha sido completamente urbanizada” y que “vivimos en un mundo urbano”. Las tres obras citadas previamente hacen referencia a lo que ocurre hace tiempo en el mundo. Según la ONU, en el año 2007 el 51% -más de la mitad- de la población mundial residía en ciudades, por primera vez en la historia de la humanidad, la población urbana superó a la rural. Las proyecciones de la ONU son que para el año 2050, entre un 66% y 75% de la población mundial habitarán las ciudades, relegando a la población rural entre un 34% y 25%, respectivamente. Paraguay no es la excepción, según la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos, en el documento de revisión del año 2015, estimó que del 1992 al 2002 hubo un incremento de 40% en la población urbana por sobre la rural. La proyección de la población urbana para el año 2025 sería de 64,4% quedando la rural en 35,6%. Con los mismos valores podríamos tener una progresión para el año 2050 del 75% de la población urbana y el 25% aproximadamente de población rural.

La intencionalidad de este artículo se halla en la misma incógnita propuesta por Lefebvre: ¿En qué tipo de mundo urbano queremos vivir?
El diseño urbano ha constituido -y constituye aún- una herramienta que dota a las naciones y ciudades de una facultad excepcional; la de diseñar el futuro. Es un instrumento fundamental en la planificación para el desarrollo, en palabras de Mendes da Rocha “la libertad nos es dada por la técnica”, y es la libertad que reside en la técnica del diseño urbano, la que nos permite  afirmar que Asunción posee hoy una oportunidad única e irrepetible. La libertad de diseñar su propio futuro. La libertad de responder a la incógnita de en qué tipo de mundo urbano queremos vivir. La libertad de distribuir los recursos –públicos y privados– que al no poder exponenciar cuantitativamente, podamos exponenciar estratégicamente –saber cuánto y dónde– en orden a tornar la consciente escasez de recursos en nuestro principal recurso, de la mano del diseño urbano que nos brinde –un cómo–.

Un equilibrista no está en equilibrio al permanecer inmóvil, sino que busca alcanzar el equilibrio mediante el movimiento. De la misma manera la ciudad se encuentra en un movimiento perpetuo buscando el equilibrio, de las más antagónicas formas de ocupar y actuar en el espacio. Al ocupar, administrar y conectar ese pedazo de naturaleza modificada podemos identificar diversos elementos y conceptos, que con su aplicación, permitirían aprovechar proyectos urbanísticos estratégicos que están teniendo lugar, pero es aún más importante identificar aquellos que deberían de priorizarse y no están siquiera en el orden del día.

En lugar de enredarnos en conceptos cuya manera si quiera de nombrarlos nos confunden, acompañamos los mismos con preguntan que ejemplifican la situación para evidenciarlas en nuestro día a día y comprender de una vez por todas el poder que posee la ciudad y su gestión en nuestras vidas. Si pensamos que los políticos pueden tomar decisiones que afectan y dirigen nuestra vida, ahora tan sólo tenemos que imaginarlas tomando una forma física en la ciudad.

El derecho a la infraestructura. ¿Qué es una ciudad?

Según análisis del BID y el Banco Mundial, los países latinoamericanos deberán invertir entre un 6% y 10% del PIB en infraestructura por los próximos 20 años para ser competitivos. Paraguay se encuentra en esta dantesca labor, la de zanjar el déficit infraestructural en los próximos años. Pero al referirnos al derecho a la infraestructura, nos referimos, no meramente a la parte tangible de las mismas sino más bien lo que ellas permiten, Julio Cortázar lo retrata muy bien en su libro “Manuel”: Porque un puente, aunque se tenga el deseo de tenderlo y toda obra sea un puente hacia y desde algo, no es verdaderamente puente mientras los hombres no lo crucen. Un puente es un hombre cruzando un puente.

“Un puente no es un puente” de la misma manera una ciudad no es una ciudad mientras los hombres no la habiten, vivir en una ciudad significa tener acceso a la vida urbana y a todo lo que ello conlleva, acceso a servicios. En un afán de ampliar el concepto de servicios para poder ver un poco más allá y saber que más que los conocidos servicios básicos, hoy, precisamos de servicios urbanos, de servicios humanos. Poder ir caminando o en bicicleta al trabajo, a la escuela, a la facultad, al bar, acceso al agua, a los paisajes del agua, a leer un libro en una biblioteca pública, acceso libre a internet, en un banco, ver un partido de fútbol y regresar, tomar una cerveza con amigos y luego tomar el transporte público para volver a casa…

Alta Densidad vs Baja Densidad. ¿Cuántos edificios de apartamentos existen en la manzana de tu casa? Existiendo muchos tipos de ciudades hoy en día, Asunción aún puede elegir qué tipo de ciudad quiere ser, casi como un adolescente puede elegir una profesión u oficio. ¿Asunción qué quieres ser cuando seas grande? Para responder esta pregunta debemos comprender qué tipo de ciudad es Asunción hoy pudiendo observarlo en la densidad de la misma. La densidad es la relación entre número habitantes por unidad de superficie, y cumple un rol fundamental en la mayoría de los aspectos de la ciudad -eficiencia y eficacia de todos los servicios urbanos-. Hablemos de la obviedad de decir que en las zonas urbanas existen más habitantes que en zonas rurales, pero también existen diferenciaciones de densidad entre las zonas urbanas, pudiendo estas ser de densidad baja, media y alta. Asunción presenta hoy una densidad baja y nos enfocaremos en los efectos más que en las causas por motivos de superficie de impresión en relación a las letras que caben en esta publicación. De hecho es un buen ejemplo para comprender en términos prácticos la densidad. La letra cursiva fue inventada en el siglo XV por un editor veneciano llamado Aldo Manuzio quien cansado de publicar libros con letra imprenta y en formato folio (hoja entera) pasó a publicarlas en octavo (un folio doblado en 8 partes iguales) el problema fue que el espacio se redujo tanto, que tuvo que inventar una nueva forma de escritura que ocupase menos espacio para que así quepan las obras en este formato. De la misma manera podemos interpretar a las hojas como si fuesen cuadras o manzanas y a las letras en ellas como habitantes, y evidenciar así que las zonas rurales son parecidas a las publicaciones –escritas con letra imprenta y en folio–, y las zonas urbanas son parecidas a las publicaciones –escritas con letra cursiva y en octavo–.

Bajo esta premisa Asunción sería una publicación escrita con letra imprenta y en octavo.

Gestión vs. Construcción. ¿Cuántos edificios vacíos hay en el Centro Histórico de Asunción?

Según la ONU, “la gestión de las áreas urbanas se ha convertido en uno de los más importantes desafíos para el desarrollo en el siglo XXI”.

Así como en el mito de Mallory, uno de los escaladores del Everest, y su respuesta al:¿por qué escalarlo?, “porque está ahí”. De la misma manera nuestra capacidad técnica ha obnubilado nuestra forma de ver el territorio y muchas veces debemos “transformarlo y construirlo”, porque poseemos la capacidad técnica para hacerlo, simplemente «porque está allí». La base del diseño y planificación urbana no sólo radican en la construcción de nuevas infraestructuras y edificaciones, sino también en la gestión de las preexistentes en busca de exponenciar su utilidad para con la ciudad como sistema. Un futuro adaptable basado en la gestión más allá de la construcción. En una aproximación de software vs hardware que nos permita repensar ambos.

Movilidad Privada vs Movilidad Pública. ¿Cuántas horas dedicas a la movilidad en tu día a día?

La hora pico parece haber extendido a todo el día. Sencillamente si trabajas en el microcentro y debes ir al campus de la UNA en San Lorenzo, a estudiar o enseñar, son dos horas de ida – saliendo a las 3 pm- y una hora de vuelta, en este caso, son tres horas al día sólo invertidas en movilidad, sin poder siquiera cuantificar cómo afecta ello en la calidad de vida y de la salud de una persona.
La movilidad es un tema fundamental en el diseño de las ciudades donde se ha comprobado que el tráfico es como un gas “siempre adopta la forma y ocupa todo el volumen del recipiente que lo contiene” por tanto a mayor infraestructura disponible para la movilidad privada mayor tráfico habrá, convirtiendo así al automóvil en casi una prótesis humana para vivir el día a día, la única solución viable es optar por promover la movilidad pública con un sistema eficiente en tiempo y económico en términos monetarios.


Usos mixtos vs monofuncionales. ¿En un radio de cuántos km se encuentran los lugares que frecuentas en tu día a día? (Casa de familiares, banco, supermercado, colegio, trabajo, etc).
¿Qué sucede en el Centro histórico de Asunción -antes o después- del horario laboral?

La diversidad de actividades que alberga una ciudad parece ser muy compleja para comprenderla y más aún para organizarla, pero son las clasificaciones generales las que vuelven comprensibles en términos didácticos para todos y nos enfocaremos en esta ocasión en los grandes usos que comúnmente identificamos en la ciudad, comercio, vivienda y oficinas. La mixtura de estos usos en adecuada proporción es la que asegura una ciudad mixta, de hecho hasta podemos afirmar que sin una correcta mixtura de uso no vivimos en una ciudad por el sólo hecho de que los movimientos que tengamos que hacer para coser nuestras actividades agotaría nuestro recurso diario más preciado, el tiempo.
Espacio Público vs Espacio Privado. ¿Cuánto cuesta abrir un barrio cerrado o cuánto cuesta cerrar un barrio abierto?
Una mala mixtura de usos en una ciudad acarrearía diversos problemas y disfuncionalidades urbanas, pero la primacía del espacio privado sobre el espacio público es la mera abolición de la ciudad. Entendiendo espacio privado como un espacio donde quien lo habita debe poseer el consentimiento de un tercero para usarlo, y un espacio público como un espacio accesible donde el mero hecho de estar físicamente allí te brinda la libertad de usufructuarlo en ejercicio de tus derechos y obligaciones. La ausencia total de espacios públicos de calidad en términos de accesibilidad, seguridad, higiene, actividad, confort térmico, mobiliario urbano, vuelven a la ciudad de Asunción que en teoría es de todos, la vuelven de nadie, sometiendo a los ciudadanos a verse obligados a optar por un espacio privado de ocio donde el contrato de permanencia se basa en el consumo y no el disfrute de la ciudad.

Asunción crecerá, la diseñemos o no. Asunción crecerá inexorablemente.

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