The Brooklyn

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BAR – HOTEL

ARQ. JENNIFER ISASI – ARQ. LORENA CABALLERO
ARQ. YVONNE ISASI – GP ARQUITECTOS
ASUNCIÓN – PARAGUAY

Tres destacadas profesionales lograron crear una propuesta actual inspirada en el famoso bar clandestino estadounidense “The Brooklyn Hotel”, en la primera edición de CASACOR Paraguay, en cuanto a diseño, interiorismo, paisajismo y jardinería. El espacio tiene cuatro espacios para visitar y disfrutar de los mejores tragos en un ambiente lleno de magia y reminiscencias en ls años 20. Conceptuado como bar sensorial por la experiencia que se vive en el lugar ya que incide en los 5 sentidos del ser humano, la vista a través de la decoración y la tecnología presente (vista), los aromas distintos en cada sector (olfato), el tacto por las diferentes texturas que están al alcance de los visitantes, el oído por los sonidos diferenciados durante el recorrido y el gusto por las delicias que ofrece el bar, considerado el mejor de Asunción en materia de tragos. . El espacio recreado está montado en la antigua cochera y casa de los cuidadores de la Casa Battilana.

Ambientado a la época de la ley seca (década del 20 del siglo XX), el bar utiliza como fachada un hotel. Y precisamente para lograr ese objetivo se unieron para presentar el proyecto y trabajar las arquitectas Jennifer Isasi y Lorena Caballero y la especialista en interiores Yvonne Isasi. “Nos basamos en la esencia del bar Brooklyn que funciona acà en Paraguay. Entonces nosotras adaptamos esa esencia de la experiencia que ellos ofrecen. Primero nos remontamos a los años 20, época en que se creó el bar temático The Brooklyn Hotel, que en principio era un establecimiento situado a pocas cuadras del famoso puente que conecta Brooklyn con Manhattan. Luego fue comprado por la mafia para usarlo como speakeasy (bar clandestino), usaba fachada falsa para recibir a la gente y allí hacían sus reuniones secretas, festejos y se traficaba el alcohol sin control en New York. Nuestra idea de bar Brooklyn era hacer una representación actual, con reminiscencia de los años 20. Y logramos esto”, señala la arquitecta Jennifer.

Y para montar todo tuvieron que prestar objetos decorativos y fotografías de la época de colecciones privadas y mandar hacer los mobiliarios del bar teniendo en cuenta los materiales que se usaban en la época como el hierro, la madera. “Usamos el hierro con sus defectos de herrumbre, que recuerda lo antiguo, también usamos el vidrio, ladridos paraguayos, pisos en mosaico, madera y le aplicamos un toque de tecnología en las luces, una pantallas led que recuerda la ciudad norteamericana y otros detalles”, explica.

CUATRO ESPACIOS

El bar posee cuatro espacios: la recepción del hotel, el ascensor (un espacio de transición entre el bar y la recepción), el bar en sí y un patio. “En la recepción utilizamos muchos elementos actuales como vidrios en las paredes, el techo es laminado, la estructura de hierro, y como detalles de lo antiguo: lámparas de una fábrica española (Electropar) y la escultura del busto de Julio Cesar (político romano). Además colocamos un jardín vertical con flores nativas de enredadera, como el jazmín de lluvias, una tendencia en las construcciones”, cuenta la arquitecta.

Agrega que tanto en la estructura del ascensor como en el patio utilizaron ladrillos del tipo Convoco, que son fabricados en Paraguay, con un diseño geométrico haciendo una remembranza al art deco, movimiento de diseño popular iniciado en 1920 en Europa.

El diseño y los equipamientos de los cuatro espacios estuvieron a cargo de las tres profesionales. “Todos los muebles fueron fabricados especialmente para recrear el bar, con elementos que se usaban mucho en la época de los 20, la madera y el hierro. Además usamos granito y tela nacional (Pilar)”, señala la arquitecta Lorena Caballero, quien se encargó de la fabricación de los muebles.

“Toda la decoración tiene reminiscencia de los años 20, que es una tendencia en diseño y decoración actualmente en el mundo”, resalta la decoradora Ivonne Isasi.

ANTIGUA COCHERA CONVERTIDA EN BAR

El bar Brooklyn está recreado en la antigua cochera  de la Casa Battilana, donde en un segundo piso vivían también los cuidadores. “Cuando vimos el espacio, nos encantó porque se adecuaba perfectamente al bar que queríamos recrear.  Nosotros investigamos el tema de los bares de la época y la mayoría estaban instalados en subsuelos, en espacios reducidos y techos bajos, porque funcionaban en forma clandestina”, cuenta Yvonne.

“Para reacondicionar el lugar como bar, primeramente sacamos todo el reboque y dejamos los ladridos a la vista, donde luego aplicamos las pantallas Led rememorando el puente de Brooklyn. Luego le aplicamos el piso y el revestido de las barras que son actuales (marca Eliane), los cortiles que son actuales pero inspirados en la época con diseños geométricos, tienen un efecto de proyección en las paredes. Además cuenta con una mesa de poker, que hace rememorar el bar Brooklyn.  La idea es crear sensaciones desde el ascensor y dentro del bar. Por eso le denominamos un bar sensorial, porque afecta la visual, el oído con la música, el olor y el gusto con los tragos preparados por el Barman César Ocampos”, resaltan las creadoras.