Proyecto del conjunto para el sitio de la Memoria 1-A (Arq. Francisco Tomboly / Arq. Sonia Carísimo)

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El conjunto del Sitio de la Memoria 1A se sitúa en el barrio Santísima Trinidad, en una zona de mucho tránsito en la intersección entre las Avda. Artigas y Santísima Trinidad. Se trata de un entorno de alta densidad, pero a baja escala, siendo la Av. Artigas mayormente comercial, mientras que Santísima Trinidad mantiene un carácter residencial. La zona donde se ubicará el Memorial será uno de los accesos de la ciudad desde la futura Costanera, por lo que la presencia del proyecto es relevante.

El proyecto plantea la reconstrucción de la esquina mediante un volumen silencioso y sobrio que se eleva sobre un zócalo permeable, construido con una continua sombra, y la creación de dos plazas públicas con características opuestas, LUZ Y SOMBRAS, donde se encuentran los espacios para las actividades sociales, educativas y recreativas.

Con la permeabilidad del proyecto se busca obtener la apropiación del espacio ganado para la comunidad mediante las diversas actividades programáticas que se generan dentro del conjunto para todos los ciudadanos y a todas horas del día.

Sobre las fachadas principales se construye un volumen en la “L” de hormigón armado continuo y neutro de 3 metros de altura, como propuesta contrastante a un entorno de mucha polución visual. A la vez, el cerramiento hacia las calles actúa de aislación acústica y visual. Dentro, se sitúan todos los recorridos y accesos a ambos niveles del proyecto.

El volumen se apoya en sus dos extremos en el arranque de las rampas y en un punto de la fachada de mayor longitud (Artigas), generando un gran vacío en la esquina gracias al voladizo logrado por su propuesta estructural.

Debajo se encuentra un gran espacio de sombras (antiguo estacionamiento) y encima un nivel de mucha luz (manteniendo la losa existente).

El conjunto enfatiza la mayor accesibilidad peatonal desde la esquina, donde se tienen las mayores visuales a nivel urbano.

El proyecto mantiene la escala urbana circundante con la excepción de un único elemento vertical que trasciende el conjunto, alzándose como hito urbano. Este volumen vertical es una reinterpretación de la torre del Supermercado Ycuá Bolaños, y se sitúa en la zona donde se originó el incendio.

Además, se plantean otros volúmenes que mantienen la escala generalizada.

Se proponen dos niveles de espacios públicos:
– Uno superior, la PLAZA DE LUZ, sobre la losa existente y de carácter recreativo. Se accede a esta mediante el volumen antes mencionado y plantea un espacio lúdico de agua, con chorros y 400 pequeñas perforaciones en la losa que permiten el atravesamiento de la luz y el desagüe a un estanque en el nivel inferior. Un recorrido con techo orgánico (jardín) que comunica los distintos programas y ofrece sombra y frescura. En este nivel también se erige un auditorio climatizado para 400 personas, con un escenario que se puede abrir al exterior, ampliándose. Este auditorio exterior también puede funcionar como un escenario/cine al aire libre. También se encuentran en este nivel el segundo piso de la biblioteca y un espacio gastronómico.

– Un espacio inferior, la PLAZA DE SOMBRAS, que ocupa el espacio del antiguo estacionamiento. Los elementos de este espacio son la estructura existente, los haces de luz que atraviesan las perforaciones de la losa superior y un espejo de agua central, comunicado a otros de menor tamaño. Además, en este nivel una depresión en el suelo será un Ágora de encuentro. Con toda la tierra extraída se produce un movimiento de suelo que funciona como límite físico sobre la fachada de Artigas. En este nivel también estará un salón de usos múltiples (Salón de Vida), espacios para talleres integrables, oficinas administrativas y apoyos, y el primer piso de la biblioteca.

El proyecto también cuenta con un estacionamiento para 52 autos, ubicado en el predio posterior a las avenidas con acceso por una calle secundaria de menor tránsito. Como posibilidad de crecimiento futuro planteamos un edificio de estacionamiento en el mismo predio a medios niveles.

RECORRIDO MEMORIAL
El recorrido comienza, en uno de sus extremos, sobre la Av. Artigas e invita a una desconexión de la cotidianeidad. Una rampa es el acceso que posee en el descanso un único haz proveniente de una pequeña apertura del techo que permite ver el cielo.

Hacia la derecha podemos ver, pero no acceder, a una Plaza de Luz. Es aquí donde comenzamos el camino de la MEMORIA. Un recuento de lo sucedido nos adentra en la historia y el sufrimiento de las víctimas y familiares del 1A. A continuación, el espacio se cierra en sus laterales y a través del piso, ahora de vidrio, vemos la rampa antigua del supermercado, inaccesible, como lo fue el día del siniestro, flotando sobre un espejo de agua y pintada de rojo. El espacio nos obliga a concentrarnos en ésta y en el muro donde están las fotos y los nombres de todos los culpables.

Más adelante, de nuevo conectados visualmente a la Plaza de Luz, continuamos el recorrido con los nombres y rostros de las víctimas, debajo de estos, un espacio mural de expresión pública permite a los familiares recordarlas y homenajearlas.

Al llegar a la esquina de este volumen, un nuevo recordatorio nos muestra, a través del piso de vidrio, la escalera del antiguo acceso del supermercado mientras leemos mensajes e indicaciones sobre la prevención de riesgos EDUCÁNDONOS. Finalmente, se ingresa a la Plaza de Luz.

Desde el otro extremo del volumen en “L” que constituye el Recorrido Memorial, la sensación de desconexión es la misma y el camino nos lleva al Espacio Espiritual.

PLAZA DE LUZ
Utilizando una estructura existente, esta plaza cambia la simbología de un lugar relacionado con sufrimiento y lo convierte en un espacio de agua y luz que representa la vida y un futuro mejor.

En la losa se abre un amplio espacio lúdico donde vemos chorros de agua y alrededor de 400 perforaciones que representan a cada una de las víctimas y que dejan fluir la luz y el agua hacia la plaza inferior. Esta plaza incentiva a los niños al juego y se convierte en un símbolo que rinde HOMENAJE a las víctimas mediante el festejo de su vida.

Existe un acceso visual pero no físico desde el Recorrido Memorial, llegando recién al acceso habiendo reflexionado, recordado y aprendido de la tragedia.

En este piso nos encontramos también con algunos de los programas conectados mediante una cubierta orgánica que ofrece también lugares de encuentro en un espacio de sombra. Se destaca el Auditorio y un escenario/cine exterior, que se pueden unir para lograr un espacio mayor. También vemos la Biblioteca en doble nivel. Ambos son también lugares llenos de luz que buscan la INTEGRACIÓN, la ENSEÑANZA y la promoción de las ARTES, como una herencia de lo aprendido durante la lucha y para incentivar mediante estos procesos una comunidad unida, inspirada y educada.

ESPACIO ESPIRITUAL
Alzándose a gran altura, este espacio es un HOMENAJE a las víctimas y un espacio de RECUERDO y oración para los familiares y la comunidad.

La torre del supermercado es un ícono del sufrimiento de la tragedia y la lucha consecuente. Este espacio, que se alza a la misma altura, reinterpreta y reubica este ícono, convirtiéndolo en un área de espiritualidad que nos conecte a los fallecidos y a quienes luchan por ellos hasta hoy.

El ingreso nos sumerge en un espacio etéreo que nos invita al silencio, dominado por un juego de luz y agua. Se trata de un espacio de 25m2 y 18m de alto cuya cubierta es un tanque de agua que permite el paso de la luz. Abajo vemos un espacio privado para los familiares: el Santuario con los nichos de las víctimas. El suelo, de vidrio, se alza sobre un espejo de agua que se conjuga con el motivo de todo el espacio simbolizando el renacer de vida y la fuerza a pesar de la tragedia.

PLAZA DE SOMBRAS
El antiguo estacionamiento del supermercado y su estructura son la plataforma para la Plaza de Sombras, un gran espacio dominado por la penumbra y el agua, que nos abstrae invitando al silencio, la CONTEMPLACIÓN y la REFLEXIÓN. Como flotando por encima de un gran espejo de agua podemos ver las HUELLAS que dejó el 1A, como un recordatorio de lo que no debemos volver a permitir.

Sobre este espejo, las perforaciones de la losa superior dejan que la luz atraviese y rompa la penumbra, cada haz representando a la vida de una víctima. A la vez, estas perforaciones dejarán caer gotas de agua constantemente jugando no sólo de manera visual sino auditiva con el espacio, como una presencia incorpórea que domina y fragmenta las sombras.

El agua está además es constante flujo mientras el gran espejo de agua se conecta a los espejos de las escaleras y rampa simbólicas y la base del Espacio Espiritual.

En la plaza también encontramos un ágora como espacio de UNIÓN y ENCUENTRO de organizaciones y grupos comunales que busquen resguardar los derechos de las personas.

En esta plaza está el Salón de Vida (sala de usos múltiples) una estructura de vidrio muy iluminada con luz natural. También vemos los talleres y la biblioteca. Todos los proyectos están enfatizados por una raja de luz alrededor y son de vidrio, para mostrarnos que a pesar de la sombra y la oscuridad siempre hay vida y movimiento.

CONCLUSIÓN
El proyecto intenta mantener viva la memoria del sufrimiento, permitir el encuentro y el aprendizaje para un mejor futuro y, sobre todo, recordar la vida de quienes se perdieron festejando la fortaleza de los que quedaron luchando por ellos.

Reclamar este espacio para la ciudadanía mediante el arte, la reflexión, la unión y el juego ayuda a que el sufrimiento de nuestra gente no sea en vano y no quede en el olvido. Este espacio símbolo mantendrá viva la herencia del aprendizaje y el brío de la lucha por las causas justas, además de un sentido de comunidad fortalecido desde el día en que el país entero lloró a las víctimas y se movilizó para ayudar en lo posible.