Casa en ZAKYNTHOS – GRECIA

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La casa se encuentra en la esquina noreste de la isla de Zakynthos, en la villa veraniega Ammoudi, que significa playa de arena. La casa está diseñada para una familia de tres integrantes y sus invitados como una casa de vacaciones, pero el diseño es lo suficientemente flexible para servir de residencia permanente en el futuro.

La zona no es para nada vulgar, más aun, habiendo hoteles y viviendas que se usan durante el verano, construidos en la arena, en medio de la belleza del paisaje natural. El tamaño de la parcela tiene una forma irregular y una suave pendiente. Se enfrenta a una carretera de poco tráfico hacia el oeste, mientras que el mar se abre hacia el este. Los árboles y enredaderas crean un jardín privado en la planta alta de la casa.

El diseño se centra en la integración de la casa con el paisaje cuya vegetación es baja, con viñedos y olivos, garantizando que desde cualquier perspectiva de la casa se tendrá vista al mar. Este parámetro, dicta principalmente una disposición lineal, en donde los espacios de convivencia se desarrollan en el centro y los dormitorios se encuentran a los lados del espacio central. La posición, la orientación y la altura de la casa hacen que sea casi invisible desde la calle, abriéndose completamente al mar.

La casa se compone de tres secciones de bajo volumen siguiendo la pendiente suave natural del área, su altura aumenta gradualmente desde la carretera. Esta composición reduce el impacto del volumen de la casa en el entorno natural, ya que la larga composición de la casa nunca se percibe.
La sección más baja de la casa está cerca de la carretera, integrada a la pérgola por el suroeste que define la entrada y que conecta todas las secciones. Una pasarela paralela a la fachada suroeste, se extiende a través de un patio semi cubierto en la entrada de la casa. El patio actúa como parte del jardín y es directamente accesible desde la oficina.

El principal volumen es central, da cabida a las zonas comunes de estar, se abre a través de grandes y acristalados biombos hacia el mar, hacia el este el jardín escalonado y hacia el oeste el jardín de olivos y el patio. Los espacios internos se extienden visualmente en la construcción de las pérgolas.

La transparencia de las superficies acristaladas paralelas, que ocupan toda la altura del espacio, fortalece la capacidad de penetración visual y elimina los límites entre el interior y el exterior. Los ocupantes están totalmente en contacto con la naturaleza y los cambios de la luz natural durante todo el día y el año.

Todas las zonas interiores de estar se pueden convertir en un espacio exterior grande cuando se abren las correderas de cristal. La continuidad espacial se ve reforzada por la estratificación uniforme de las baldosas del suelo desde el interior hacia el exterior.