Nº 146 – El “Niño” y su incidencia en las obras de construcción

850

El fenómeno climatológico del “Niño” que se viene desarrollando actualmente es uno o quizás el más fuerte de la historia desde que se tienen registros. Las intensas lluvias, inusuales por la excesiva cantidad de agua que se precipita en un escaso tiempo, a más de la recurrencia de dichos eventos configuran un escenario en el que no solo se desbordan Ríos y cauces de agua sino que desnuda la urgente necesidad de rediseñar proyectos constructivos en los que se contemplen los efectos de este fenómeno, cíclico por cierto, que ya forma parte del cambio climático a nivel global.

Los contratos de obras normalmente estipulan la contratación de seguros de todo riesgo, que debiera de cubrir daños a las obras causados por este tipo de circunstancias. Sin embargo, las pólizas no contemplan otra serie de innumerables contratiempos y perjuicios económicos que conllevan estas lluvias como ser extensión de cronogramas de obras, falta de pago de gastos generales, lucro cesante, intereses sobre préstamos bancarios, costos por mantenimiento y reconstrucción de caminos auxiliares, mantenimiento de campamentos de trabajo, deterioros en obras finalizadas y en proceso de recepción, ninguno de los cuales son cubiertos por los seguros.

Todo lo anteriormente descrito sitúa a las empresas constructoras en una delicada situación que debiera de ser analizada seriamente a nivel gremial, de manera tal a realizar las gestiones necesarias ante las autoridades pertinentes en la búsqueda de un resarcimiento justo ya que obviamente las causas no son responsabilidad de las contratistas.

Independientemente de los hechos concretos generados por el “Niño”, incluyendo los inconvenientes contractuales señalados, queremos recalcar que los efectos incluyen a la “percepción” en términos de la opinión pública, ya que los atrasos generados para la finalización de los diversos contratos pueden ser muy comprensibles AHORA durante la caída de las lluvias, pero transcurrido el tiempo queda la sensación que este atraso es debido más bien a la ineficiencia de las empresas constructoras, percepción completamente falsa que incluso es abonada por medios de comunicación y por ciertas instituciones comitentes, siempre en desmedro de la credibilidad y eficiencia de las contratistas.

Los perjuicios causados por este evento afectan a todos, a la población en general, instituciones del estado, empresas constructoras, obras de infraestructura, etc., y lo natural es que en una mancomunión de esfuerzos busquemos las soluciones que nos permitan sobrellevar y superar este duro trance que nos impone la naturaleza.

Ing. Jorge Moreno – Presidente
CAPACO