WORLD TRADE CENTER ASUNCIÓN

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El World Trade Center – Asunción, una realidad enclavada en el Eje Aviadores del Chaco, nuevo polo de desarrollo corporativo de Asunción.

Una ubicación con todos los recursos necesarios para abastecer a un programa complejo como este: Centros Comerciales, Hoteles de Cadenas Internacionales de 5 y 3 estrellas, Oficinas Corporativas de grandes Empresas, tanto Internacionales como Nacionales y a mitad de camino entre el Centro Administrativo y Financiero de la ciudad y su Aeropuerto Internacional.

El área de construcción posee cerca de 82.000 m2 de área construida, distribuidos en 4 Torres de oficinas, 2 de ellas de 20 pisos y las otras 2 restantes de 16 niveles. Sobre un basamento, estas últimas de 4 niveles de estacionamientos, contando también con 5 Sub suelos de Estacionamientos, con los que completaríamos lugares para más de 900 autos. Algo digno de destacar es que contaremos con 60% más de la cantidad de los estacionamientos requeridos por la Municipalidad, aliviando en parte el acuciante problema de estacionamiento vehicular en las calles de la ciudad.

Otro punto a mencionar es que las torres ocuparán solo el 50% del terreno. Por tanto la mitad del terreno estará constituido por espacios abiertos, organizados en una explanada de acceso y en una plaza central, a modo de corazón de manzana. Un gran espacio cívico, abierto a todo público en donde confluyan en un todo homogéneo el verde exuberante de nuestra vegetación, el agua como protagonista permanente de la zona y el arte contemporáneo paraguayo, representado por grandes esculturas a escala urbana.

Con respecto al manejo del agua, diseñamos un aljibe para la recolección de las aguas pluviales de la plaza de planta baja, y a partir del mismo proveer de regadío a los canteros con vegetación de nuestros espacios abiertos. Hemos cuidado el tema de la eficiencia energética y a la par, de que ha sido nuestro edificio con menos superficies vidriadas, ha sido también el de menor potencia en equipos de aires acondicionados instalados. Dotamos de un jardín en las azoteas, con un doble propósito, el primero para dar la suficiente aislación térmica a los pisos inferiores a las mismas y en segundo lugar, un espacio abierto con cobertura verde, como expansión, privativa de cada torre, con sus vistas privilegiadas hacia el centro tradicional de la ciudad, la bahía, el río y los cerros del este de la capital.

Y es la imagen de levantar las blancas velas al viento en una flotilla de navíos la que nos inspira en el aspecto formal de los edificios. El volumen se suelta en planos, con sutiles líneas quebradas en sus límites. Se desvanecen las esquinas, dejando entrever una piel vidriada, pero protegida por los mismos. Se ahuecan los planos en ventanas apaisadas que dejan pasar vista y luz al interior de los espacios, pero en un ambiente controlado y sin alterar las premisas del ahorro energético que nos hemos fijado. A partir de pequeñas distorsiones individuales en los planos de cerramientos de las torres generamos distintas imágenes a medida que el observador se mueve, desde sus distintas aproximaciones, sea desde el Centro o del Aeropuerto o caminando por el Gran Espacio Cívico o disfrutando de un café en las terrazas del basamento posterior.

Y es la misma imagen náutica la que nos mueve a la noche, un faro en el perfil urbano de Asunción…las esquinas vidriadas, protegidas y reflectantes a la mañana, se llenan de luz y color a la noche en imágenes cambiantes, de nuevo según la aproximación del observador.

El World Trade Center – Asunción, una realidad.