ABSTRACCIÓN EN LA ARQUITECTURA

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Las obras de Pascuali sintetizan la búsqueda insistente del color y la textura de las artes visuales que incorporan en ella elementos icónicos de las composiciones arquitectónicas las cuales asoman en muchas de ellas de manera inherente y recurrente, buscando tal vez ese espacio que está presente y ausente al mismo tiempo, cuyo silencios denotan a través de las sombras la viralidad de lo presente en un ”juego sabio de volúmenes bajo el sol corbusieranno”, complementado con gestualidades alusivas a los vanguardistas de los años 60 que en Latinoamérica se unieron en esfuerzos a sus pares europeos.

La expresividad de la policromía caracteriza la obra, recurrente en tonos cálidos en especial los cuales aportan esa emoción y transgresión que las texturas y collages refuerzan en un conjunto equilibrado y contenido en una bidimensionalidad que sin embargo genera esa ambivalencia incomoda de la obra no terminada que necesita depositarse en la retina y en lo íntimo del receptor para cumplir su cometido final.

De esta manera la rigurosidad y la racionalidad aparentes se fusionan con lo emocional y la asunción de la casualidad y libertad de las manchas y acabados que conformen el soporte de la obra final en pos de la perenne e infructuosa búsqueda de la belleza, el equilibrio y el orden, todos ellos elementos presentes en los espacios arquitectónicos en los cuales interactúa la obra de Pascuali como complemento y extensión, en medio de la asepsia propia del minimalismo contemporáneo, para dar la calidez y la expresividad elocuente en medio su silencio y contención…..la obra se debe a ese silencio y se convierte en agente perturbador, accesorio necesario y protagonista casual de una creación humana artificial que busca su raiz natural.